Las características del lenguaje

¿Cómo decidimos si algo es una lengua o no?

¿Recuerdas qué es el lenguaje, y cómo es diferente que la lengua? El lenguaje es un concepto abstracto, compuesto de las combinaciones de señas y palabras que se utiliza para comunicarse, y la lengua es una manifestación específica de lenguaje. Si quieres, vuelve a revisar estos conceptos aquí.

Entonces, ¿cómo decidimos que algo es una lengua? Por ejemplo, en el campo de la lingüística, la comunicación animal (los ladridos de los perros, los gruñidos de los cerdos, los cantos de las aves, etc.) y las señales de tráfico no se consideran lenguas. Por el contrario, el español, el inglés, y la lengua de señas mexicana son ejemplos de lenguas.

A lo largo de los años, los lingüistas han investigado la pregunta: ¿qué es una lengua? Y han averiguado que las lenguas exhiben ciertas características y éstas nos ayudan a identificar si un sistema de comunicación es una lengua o no. Para serla, la lengua necesita poseer las siguientes características del lenguaje:

1. El comportamiento social comunicativo. Uno de los propósitos de lenguaje es participar en la sociedad comunicándose a través de una lengua verbal, como en el caso de español o inglés, o a través de gestos, como las diferentes lenguas de señas.  Es decir que la lengua nos permite expresarnos a otros, y a su vez, ellos se nos expresan. Se ejemplifica esta característica con los mandatos y los pedidos en español e inglés. Cuando una abuela dice a su nieta quien está sentada en una silla: ¡Abre la puerta por favor!, y la reacción de la niña es levantarse a abrir la puerta, los lingüistas consideran esta comunicación ser parte del comportamiento social comunicativo porque la abuela pidió a su nieta abrir la puerta y ella respondió con la acción apropiada. Lo mismo ocurre en inglés cuando los amigos dicen What’s up? ‘¿Qué pasa?’ y contestan Not much ‘No mucho’. Esto es parte de nuestra socialización y es necesario entender estas normas sociales para relacionarse apropiadamente. Es diferente en el caso de las lenguas de señas, porque las normas de comunicación no son verbales, pero sí existen y son muy importantes dentro las comunidades. Por ejemplo, se necesita mantener el contacto visual cuando se usa la lengua de señas mexicana porque si no se lo hace, indica que la interacción ha terminado y nadie está escuchando más. También se debe tomar turnos de señalar, lo mismo que se debe hacer cuando se habla, porque puede ser difícil enfocarse en todas las señas si más de una persona está gesticulando a la vez. El comportamiento social comunicativo del lenguaje se manifiesta por estas normas porque depende mucho en las interacciones sociales.

2. La arbitrariedad de los símbolos lingüísticos. Aunque algunas señas en la lengua de señas se basan en la pantomima de lo que representan, otras son completamente arbitrarias y no tienen ninguna base directa. Por ejemplo, la seña que representa la palabra hermano en la lengua de señas mexicana no tiene una conexión directa con la idea que representa. También, las palabras gato y cat no se relacionan de manera lógica al animal, sino lo representan por razones arbitrarias. Lo mismo ocurre en español con ordenador y computadora, es decir que cada una de estas palabras simboliza la máquina, pero no existe la conexión explícita entre el objeto y las palabras. En el campo de la lingüística, las palabras se llaman significado y el objeto al que se refieren, significante, y entre ellos la conexión es arbitraria.

3. Articulación dual. En cada lengua, hay dos niveles: un primer nivel sin significado y un segundo nivel con significado. En el primer nivel hay partes mínimas sin significado, y el segundo nivel se forma al juntar estas partes sin significado y en este segundo nivel al combinar las partes mínimas, creamos partes con significado. En las lenguas existen unidades discretas, que son las partes mínimas del lenguaje sin significado. Los hablantes manipulan estas unidades discretas para crear unidades más grandes con significado y por siguiente las utilizan para cumplir la comunicación. Por ejemplo, los sonidos, /a/, /b/, /e/, son unidades discretas que se combinan en español para formar la palabra ave (representación en sonidos: /abe/). Los sonidos mismos no llevan significado pero al combinarse a formar una palabra, sí la adquieren. Pero no es la única maniobra, o sea, también se conectan estos mismos sonidos en otro orden en español en el tiempo subjuntivo del verbo ver para formar vea (representación en sonidos: /bea/). En la lengua de señas mexicana, las unidades discretas son los gestos, y los gestos se combinan con movimientos y ubicaciones específicas que llegan a ser gestos más complicados con significado para comunicarse. Hagamos un experimento: con la mano derecha, haz un puño con la palma mirando afuera y extiende el pulgar a la izquierda. Este gesto forma la letra a. Ahora, gira la muñeca para hacer un visto bueno y después, abre la mano izquierda con palma mirando arriba. Pon la mano derecha encima de la palma izquierda. Con solamente la mano derecha haz la acción de moler pimienta. La seña para la a conjunto con la ubicación encima de la otra palma y el movimiento circular forma la palabra azul. (¿Hiciste las señas bien? Revisa la seña de la letra aquí en la página 15 y de azul en página 120.) Es decir, las unidades discretas no tienen significado por sí mismos pero al ordenarse en varias maneras y así resultar en palabras, derivan significado. Esta característica de haber dos niveles, uno sin significado y otro con significado creado por los ítems del nivel sin significado, se llama articulación dual.

4. La sistematicidad del lenguaje dicta que hay estructuras y combinaciones aceptadas, o no aceptadas, y esto es algo intuitivo para hablantes de esa lengua. La sistematicidad se presenta, por ejemplo, con reglas del orden de oraciones y la concordancia nominal entre los sustantivos y sus adjetivos. En español, los sustantivos tienen género, masculino o feminino, y cuando el sustantivo es seguido por un adjetivo, es necesario modificar los adjetivos para que haya concordancia entre el sustantivo y el adjetivo. Por ejemplo, si se describe a una mujer, se debe utilizar adjetivos con terminaciones femeninas (por ejemplo, mujer bonita, alta, y morena) en vez de terminaciones masculinas (por ejemplo, mujer *bonito, *alto, y *moreno). Más, si se describe a unas mujeres y no a una sola mujer, cambian los adjetivos a la forma plural: unas mujeres bonitas, altas, y morenas. No todos los sustantivos del inglés tienen género (algunas excepciones son palabras como waiter/waitress ‘camarero/camarera’, boy/girl ‘chico/chica’, blond/blonde ‘rubio/rubia’) como los del español, pero hay concordancia verbal obligatoria entre los sustantivos que son sujetos de la oración y los verbos. En este caso, se necesita cambiar la forma del verbo para coincidir con el sustantivo (por ejemplo, I eat pineapple. He eats pineapple. ‘Yo como piña. Él come piña.’ y no es correcto decir *I eats pineapple. *He eat pineapple. ‘*Yo come piña. *Él como piña.’). Típicamente es intuitivo el orden de las oraciones para hablantes nativos de la lengua, pero es necesario comentar que algunas lenguas permiten ordenes más flexibles que otras. Considera esta oración en inglés: My mom and I walked to the store yesterday. ‘Mi madre y yo andamos al mercado ayer.’ Podemos entender bien el significado de esta oración, pero léela otra vez así cambiando el orden de las palabras: Store walked mom to I and yesterday my the. ‘Mercado andamos madre a yo y ayer mi el.’ Claro que las palabras son las mismas, pero la oración perdió su significado porque este orden no funciona ni en inglés ni en español. Ahora considera esta oración en español: Azahara vio a Iera. Si cambiamos el orden de las palabras, A Iera vio Azahara, no cambia el significado de la oración. En inglés no funciona igual, hay un cambio en significado que está relacionado directamente con el orden de las palabras: Azahara saw Iera ‘Azahara vio a Iera’ versus Iera saw Azahara ‘Iera vio a Azahara’. Es decir, en inglés el orden de las palabras sigue cierta sistematicidad y esta sistematicidad es diferente en español. Pero ambas lenguas son sistemáticas y en general, todas las lenguas exhiben la característica de la sistematicidad de alguna manera.

5. DesplazamientoLas lenguas humanas son únicas en su capacidad de describir el pasado, el futuro y, por lo general, lo que no existe u ocurre en el momento. Por ejemplo, en español se usa el tiempo pretérito y el tiempo imperfecto para describir acciones del pasado: Ayer fui/iba al cine. O se puede hablar de algo que no está presente en el momento: El libro está en el salón, en la estantería a la derecha del televisor.  También se puede hablar de eventos hipotéticos. En inglés, por ejemplo, se puede utilizar would, o una expresión hipotética, para representar lo que pasaría en otra versión de la actualidad: I would sell all of my belongings and buy a one-way ticket to Paris, but I have two exams in the morning. ‘Yo vendería todas mis pertenencias y compraría un billete de ida a París, pero tengo dos exámenes por la mañana’. Todas las lenguas tienen la posibilidad de expresar tiempos diferentes a través del uso de tiempo, aspecto, morfología, o léxico.

6. Prevaricación. Cada hablante es capaz de evitar ciertas situaciones por medio del engaño utilizando la lengua. Por ejemplo, cuando los niños les dicen una mentira a sus padres, esto es un acto intencional que les sirve a los niños en el momento. Es decir que en cada lengua es posible mentir o engañar sin que nadie lo sepa.

7. Transmisión cultural. La lengua es transmitida de uno al otro y es una transmisión que ocurre con contacto con la sociedad. Se transmite aspectos culturales también a través de la lengua, como por ejemplo, acentos, vocabulario, etc. La participación es esencial en adquirir cualquier lenguaje, y aún más importante para los niños. La verdad es que si nadie habla a una niña nunca, ella no adquirirá ni comprenderá la lengua, y sería casi imposible para ella aprenderla en la adultez. La mayoría de las personas adquieren la lengua a través de sus interacciones con sus padres, o de las persona que cuidan de ellas durante su niñez, y este proceso también inicia los dialectos y acentos. Ya sabes que hay varios dialectos del españolcomo el español mexicano y el español puertorriqueño, y porque son aprendidos por las interacciones entre seres humanos, son parte de la transmisión cultural. Los acentos forman parte de la transmisión cultural porque son adquiridos cuando empezamos a hablar. Por ejemplo, los niños de padres castellanos que crecieron en Castilla-La Mancha, España probablemente van a tener un acento castellano si sus padres hablan así, y esto va a ser reforzado por sus maestros, sus compañerosy la comunidad en la que muchos usan el mismo acento castellano. Cuando un niño no está expuesto a la lengua, no ocurre la transmisión culturalUn ejemplo extremo de este fenómeno es el caso de Genie, una niña de California que sobrevivió tal vez el peor caso de malos tratos a menores y luego servía como un sujeto de investigación en la adquisición de idiomas. Por la negligencia de su familia, Genie pasó mucha de su vida atada a su cama sin interacción humana y, porque nadie le habló durante su niñez, ella nunca aprendió ninguna lengua. Cuando tuvo 13 años, Genie fue rescatada por las autoridades y una lingüista se hizo amiga de ella y trataba de enseñarle a hablar y a escribir. Sin embargo, Genie nunca pudo adquirir su primera lengua completamente. Si quieres aprender más sobre Genie y su experiencia, puedes ver un documental de TLC aquí, pero te avisamos que hay contenido sensible, y te animamos a leer este artículo junto con el video para mejorar tu comprensión de Genie y la adquisición de lenguaje. De verdad ella no fue introducida a ninguna lengua durante su niñez, pero después del contacto con el inglés, empezó a aprenderlo a un nivel mínimo. Lo que podemos aprender del caso de Genie es que la adquisición de lenguaje depende en el acto de interacción con otras personas. Sin la interacción, es imposible adquirir lengua.

8. La productividad y la creatividad. Esta característica significa que en cada lengua es posible crear frases y palabras con significado que nunca se han dicho o producido antes. En español e inglés hay un número finito de sonidos, pero estos sonidos se pueden combinar para improvisar y producir un número infinito de enunciados nuevos. Tal vez hayas escuchado en inglés whatchamacallit o thingamabob ‘chunche’ o ‘vaina’ para describir alguna cosa del que no recuerdas el nombre. Éstas son palabras informales que no llevan sentido sin una referencia, pero todavía sí las entendemos como sustantivos. También es posible crear palabras nuevas, por ejemplo chumbarrón, y porque ya sabes los sonidos, puedes pronunciar esta palabra irreal y quizás crear un significado usando los conocimientos de otras palabras que suenan similares. Estas producciones y creaciones son útiles para la expansión del vocabulario.

9. Reflexividad y la función metalingüística. La habilidad de discutir unos aspectos del lenguaje, por ejemplo la definición de una palabra, utilizando la lengua demuestra la reflexividad. Simplemente, es lo que está pasando cuando lees este libro porque utiliza una lengua, el español, para estudiar la misma lengua. También los libros de texto que has utilizado toda la vida para aprender español o cualquier otra lengua es evidencia de la característica de reflexividad y la función metalingüística de esas lenguas.

10. Transmisión a través de la enseñanza. Una característica de lenguaje es que se pueda enseñar esa lengua a otras personas que no la saben. El español y el inglés, por ejemplo, obviamente exhiben esta característica porque se puede enseñarlos a otras personas. Todas las lenguas que se enseñan a los niños en todas las comunidades poseen esta característica. Como se ha dicho, las comunicaciones animales no se consideran lenguas, y esta característica es un buen ejemplo de por qué no son lenguas. Por ejemplo, si tienes un gato y él se pone enfrente de la puerta y maúlla, deduces que quiere salir afuera. Pero si tu gato maúlla también cuando está enfrente del bol para decir que tiene hambre, tú no puedes distinguir entre estos dos miaus sin el contexto: la ubicación del gato. Entonces, tu gato no está enseñándote el significado de los miaus y tú no aprendes nada más que la idea que un miau de tu gato comunica algo. Sobre todo, tú no podrías maullar y esperar que tu gato te entienda, ¿verdad? Entonces, una de las características de la lengua es que se puede transmitir a través de la enseñanza, ya sea formal o informal.

Las características descritas arriba son en general las más aceptadas en el campo de la lingüística después de muchos años de debate. Charles F. Hockett, un lingüista americano, fue el primero en proponer una lista de las características de lenguaje, y desde entonces, ha habido análisis y crítica de su trabajo. Si te interesa leer más sobre el tema y los debates acerca del tema, te recomendamos este blog o este artículo. 

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Excepto cuando se especifiquen otros términos, La lingüística hispánica: Una introducción por Ashwini Ganeshan se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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