La competencia lingüística y la competencia comunicativa

Hay dos conceptos importantes en lingüística que tratan con la capacidad lingüística de lxs seres humanxs: la competencia lingüística y la competencia comunicativa.

La competencia lingüística es la habilidad de usar y manipular las reglas fijas de una lengua. En general, lxs seres humanxs adquieren el primer idioma de manera intuitiva y de este proceso, reciben y procesan la información lingüística. Entonces, podemos deducir que lxs hablantes nativxs aprenden la competencia lingüística más específica por medio de la educación y a menudo, ellos tienen dificultad en explicar las reglas gramaticales. Esta dificultad puede provenir de sus actuaciones de la lengua porque probablemente aprendieron a hablar de sus padres, o de personas con las que se criaron, y por lo tanto van a hablar de manera en que ellos les habían hablado también. Este hecho explica por qué lxs hablantes nativxs a veces no reciben buenas notas en clases de su propia lengua; porque su discurso y su escritura pueden discrepar de las reglas gramaticales, pero todavía son bien entendidos.

Por otro lado, la competencia comunicativa es la habilidad de usar el idioma dentro de la comunicación. Es importante desarrollar la competencia comunicativa para participar en la vida social, y esta competencia nos permite expresar una variedad de palabras de manera apropiada para la situación. Por ejemplo, en una conversación formal, como una entrevista de trabajo, la lengua que se usa es más precisa y educada que la de una conversación informal, como al contar chismes entre amigos. Muchxs estudiantes de segunda lengua pueden explicar las reglas gramaticales, pero su competencia comunicativa sufre porque no las aplican cuando hablan y escriben. Esto puede ser atribuido al contexto en que lxs estudiantes de segunda lengua adquieren estas reglas gramaticales: en el aula, de manera sistemática y organizada, con mucho énfasis en las estructuras de la lengua. Como lxs estudiantes las aprenden en el aula formal, saben todas las reglas, pero cuando llega el momento de usarlas, cometen errores ingenuos y lxs hablantes nativxs los reconocen.

Veamos otro contexto en el que se puede observar la competencia lingüística y comunicativa de diferentes maneras. La mayoría de lxs hijxs de inmigrantes en los Estados Unidos aprenden inglés mejor y más rápido que sus padres. Este fenómeno también se puede explicar con los conceptos de la competencia lingüística y comunicativa. Cuando lxs hijxs asisten a la escuela, pueden adquirir la competencia lingüística por medio de sus clases de gramática, pero es seguro que ellos adquieren la competencia comunicativa porque se comunican con sus maestrxs y con otrxs estudiantes a lo largo de la semana escolar. Por otro lado, los padres a menudo no tienen las competencias porque superan el período crítico para adquirirlas. La hipótesis del período crítico dice que se forma la lengua durante los primeros años de la vida, pero desde el quinto año hasta la pubertad es más difícil adquirir la lengua. Sin embargo, esta hipótesis no funciona de la misma manera con la adquisición de una segunda lengua, y los padres pueden expresar la competencia comunicativa, pero con menos facilidad que sus hijos. Por ejemplo, los padres a veces tienen la oportunidad de hablar inglés, o por lo menos escucharlo, no obstante, muchas personas solo aprenden lo que es suficiente para comunicarse y llevar a cabo su trabajo.

Lxs hijxs de inmigrantes típicamente asisten a la misma escuela con lxs hablantes nativxs y usan inglés cada día con sus profesores y sus compañeros de aula. Aunque lxs hijxs hablen otro idioma en casa, todavía conservarán el inglés porque es la lengua que se usa en la mayoría de sus contextos fuera de la casa y saben que les servirá más adelante en la vida. Además, muchxs hijxs de inmigrantes no aprenden el idioma hablado en casa o lo aprenden y lo olvidan al entrar en el sistema escolar. Al contrario, para los padres aprender inglés es un desafío porque trabajan durante el día y necesitan cuidar de lxs hijxs en casa después. Entonces, no tienen tiempo para asistir a clases de inglés como segunda lengua, o ESL; asimismo, a menudo no tienen fondos suficientes para matricularse en estas clases. También hay un problema de no tener profesorxs bien entrenadxs para las clases. Ya es complicado planear y enseñar una clase, pero hay otros elementos que crean la dificultad, por ejemplo los distintos niveles de competencia de lxs estudiantes adultxs. Con la falta de profesores entrenados en ESL existe además una falta de clases diversas, entonces, lxs estudiantes adultos se inscriben en la misma clase y, ya que es imposible tener en cuenta las necesidades de cada estudiante, lxs profesorxs  enseñan de manera general para servir a la mayoría. Por eso, los programas de ESL sufren y a veces se cancelan por completo, y el resultado es que los padres dependen de lxs hijxs como traductorxs. Esto demuestra la importancia de ambas competencias porque sin ellas, los padres no entienden el inglés al mismo nivel que sus hijos, y sin la competencia comunicativa bien desarrollada, no pueden comunicarse independientemente.

 

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Explora más el tema de ESL:

Artículo: Translating for parents

Artículo: Immigrant kids have it better

Artículo: Not placed in ESL class

Para leer más sobre el concepto de hablante nativo y la problemática del término, consulta:

Davies, A. (2003). The native speaker: Myth and reality (Vol. 38). Multilingual Matters.

Singh, R. (Ed.). (1998). The native speaker: Multilingual perspectives (Vol. 4). SAGE Publications Pvt. Limited.

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Excepto cuando se especifiquen otros términos, La lingüística hispánica: Una introducción por Ashwini Ganeshan se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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